27 de ene. de 2007

¿Es justa la Medal Race?


Salida de la clase Finn en los pasados Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

No voy a ser yo quien ahora se ponga a valorar si la Medal Race es justa o no. En realidad se trata de una final en la que se puede jugar todo a una carta y en donde la regularidad en una regata juega un papel más secundario. Por eso me gustaría reflexionar sobre este nuevo formato de competición.

Que la vela tiene que renovarse, creo que es una necesidad. El nuestro, es un deporte que no es fácil de entender ni de asimilar por el gran público. El hecho de no poder sentarte en una grada y poder seguir las evoluciones de este deporte es un hándicap. En un partido de fútbol o de baloncesto, tú te sientas a las cinco de la tarde y a las siete, estás en la calle y te has enterado de todo.

En vela, no hay gradas posibles, bueno sí, si tienes la posibilidad de salir en un barco. Pero tampoco sabes a la hora que van a empezar y a acabar pruebas; esto depende del viento y de la pericia de los Comités y seguirla entera pues tampoco. O sigues a unos o a otros, pero todos a la vez, complicado.

Pues a lo que iba. El invento de la Medal Race, se está aplicando a las regatas con formato olímpico con miras a los Juegos de Pekín 2008. La ISAF quiere que las tripulaciones mantengan la intensidad hasta el final. Hasta ahora ocurría que con el descarte, las tripulaciones que habían ganado matemáticamente ya no salían en la última jornada. Lógico. ¿Para qué complicarse la vida en la última manga?.

Pues por todo ello, ahora en los Juegos Olímpicos y en regatas como la Rolex Miami OCR que precisamente finaliza este fin de semana; la Christmas Race, el Princesa Sofía, la Semana de Hyères, etc; hay cuatro días de pruebas y los diez primeros clasificados de cada clase, se clasifican para disputar una final el quinto día. A este último día se llega con los puntos acumulados hasta el momento: Es la llamada Medal Race.

La Medal Race es una única prueba barlovento-sotavento de dos vueltas, que dura entre 20 y 30 minutos. La puntuación vale doble, es decir que el primero suma dos puntos, el segundo cuatro y así sucesivamente hasta el décimo, que suma veinte, y estos puntos se suman a los ya acumulados en la fase previa. Y evidentemente el resultado de la Medal Race no es descartable.

¿Esto qué provoca?. Que si la clasificación está muy apretada entre los diez primeros, todos o la mayoría, puedan llegar a tener opciones al triunfo o al podio final. Pero esto hace también, que se jueguen la regata entera a una sola carta, si no es que tienes un buen colchón de puntos. Y después de estar una semana luchando por ser primero o estar en el podio, una mala última manga, puede dar al traste con todo el trabajo acumulado.

Evidentemente la Medal Race tiene sus pros y sus contras.

¡Qué le da más vidilla a la regata!. Por supuesto.

¡Qué el trabajo de la regularidad en unos Juegos Olímpicos se podrá perder en 20 minutos!. También.

Pues está claro que si ganar una medalla olímpica era difícil, a partir de ahora la presión y la tensión no cesarán hasta el último segundo.