29 de ene. de 2007

A semifinales...o volver a Suráfrica andando descalzos


El Shosholoza en la puesta en escena de su 'nuevo' barco. En la foto inferior detalle del botalón del RSA-83. Foto: Valencia Sailing

La historia que les voy a contar hoy es la de un equipo de Copa América que es el auténtico espíritu de la superación. Se trata del Shosholoza, el primer desafío africano en estos más de 150 años de Copa de las Cien Guineas.

Llegaron como el equipo exótico de la mano del Capitán Salvatore Sarno, con humildad. Desde el primer momento ya anunciaron que contarían con un solo barco, tanto para los Actos como para la Copa Louis Vuitton. Y así ha sido.

Ayer en su austera base del equipo surafricano mostraron el que será el barco que competirá por hacerse con una hipotética plaza en semifinales. Empezaron como la ‘cenicienta’ de esta Copa América, y a medida que pasaron los meses su evolución fue continua hasta el punto que dieron mucha ‘guerra’ en los Actos de 2006, aunque evidentemente la clasificación les volvió a su realidad.

Se han sabido rodear de buenos regatistas, primero con Dee Smith, que les permitió dar un salto de calidad y después ficharon como caña al italiano Paolo Cian, uno de los mejores del mundo en match race. Además de tener en el equipo al también trasalpino Tomasso Chieffi (director deportivo) y como no, al mejor regatista olímpico surafricano Ian Ainsley (táctico).

En principio la presentación del barco parecía que sería más bien un reencuentro del equipo con los medios y los amigos, pero la sorpresa fue cuando se vio que el barco no tenía nada que ver con lo que se había visto hasta ahora. Han construido un nuevo barco sobre el anterior: el RSA-83

Han estudiado en el tanque de pruebas 23 modelos diferentes y han intercambiado 200 apéndices. Mientras los equipos poderosos pueden contar con dos barcos y hacer las pruebas sobre el terreno y mejorar en el segundo barco, ellos lo han hecho sobre el mismo barco.

Y el resultado es el siguiente: Proa nueva y con sorpresa. Con botalón, y este sí es de verdad, como los del Alinghi y el BMW-Oracle. Han modificado la popa, el palo y la quilla. Cambio de cara, cambio de aspecto y han demostrado ser valientes con el bowsprit incluido, lo que demuestra que están lanzando un claro reto a los grandes.

No tienen nada que perder, mucho que ganar. Pero sólo el hecho de llegar donde han llegado es el mayor de sus éxitos.

El Capitán Salvarote Sarno es el más optimista y ha hecho una afirmación contundente a su llegada a Valencia: “Estaremos en semifinales”. Y si no lo cumplen, ha amenazado a la tripulación a volver a Ciudad del Cabo...andando descalzos.

Dicho queda.