10 de ene. de 2007

Tocan fondo

Participar en una Copa América supone tener un presupuesto de muchos millones de euros. Es como participar en automovilismo en la Fórmula 1. Por poner dos ejemplos extremos, están los equipos Ferrari y Super Aguri; y cuando un equipo entra en una competición de este nivel, sabe a lo que se expone y lo caro que es.

Pues en la Copa América es lo mismo, está el Alinghi y está el China Team. Por poner los dos extremos. Pero cuando se llevan casi dos años en que la nueva fórmula inventada por ACM está en funcionamiento, a poco más de tres meses para que empiece la Copa Louis Vuitton, algunos equipos están viviendo en sus propias carnes el alto precio de esta competición.

Me refiero al desafío italiano +39 . Desde sus principios se ha hablado de su situación económica, pero a medida que se está acercando la fecha de inicio de la competición, parece que se agrava su situación.

Primero se dijo que su nuevo barco había sido precintado, por el impago del transporte por carretera desde Italia hasta Valencia. Y ahora el diario El País ha publicado que el equipo siciliano no ha cotizado a la Seguridad Social las cuotas por sus trabajadores.

Los equipos de Copa América tienen un régimen especial. Están exentos, por Ley, de los compromisos, que tiene cualquier español o residente en España con la Hacienda Pública, excepto en el de tema de la Seguridad Social de los trabajadores. Aún así tienen una bonificación de 95%. Pues según parece el +39 tampoco ha pagado este 5% que le corresponde. Y ahora, al no haberlo abonado en tiempo y forma, teóricamente han perdido todo privilegio y deberán sufragar el 100% y que asciende a 90.000 euros. Con el riesgo que si no lo hacen, se le embargue los bienes que tiene en territorio español, entre los que podría haber el nuevo barco (ITA-85).

El Estado pero, desde tiempos inmemoriales ha sido bastante benevolente, sobretodo con los equipos deportivos. Y si no, que se haga un repaso al fútbol, a ver cuantos equipos están al día con Hacienda y con la Seguridad Social.

Con esto no quiero justificar la situación del +39, que por supuesto no me parece correcta, y más teniendo en cuenta que al final los primeros perjudicados serían el equipo humano y deportivo, y que sería muy triste que ahora a las puertas de la Copa Louis Vuitton se quedaran sin participar. Por el momento el equipo sigue en Valencia pero desde finales del año pasado no han salido a entrenar en el mar ni un solo día, ni con el barco nuevo ni con el antiguo, lo que es un claro síntoma de que las cosas no van nada bien.

Pero estoy convencido que ni al Estado ni a ACM les interesará que se caiga uno de los doce equipos. Ahora hay que encontrar la solución, por el bien del deporte y de los profesionales del desafío italiano. Pero el tiempo va en su contra.