18/1/2007

Un mundial muy español

La tripulación del Carpantxo, con Jesús Pintos a la izquierda de la imagen, con el título de campeones del mundo. Foto: Ignacio Baixauli

La clase IMS 670 nació en España y aquí se ha quedado. Siguiendo con las normas del IMS, es prácticamente la única clase en tiempo compensado (aquí no incluyo el RN) que queda en nuestro país. Bueno, este año aparecerá también en escena la IMS 570, pero poco se sabe de este nuevo grupo creado por esta espléndida Real Federación Española de Vela que tenemos y que viene a sustituir al Open (por cierto, clase que sólo ha tenido un año de vida), al menos en cuanto a tamaño de los barcos que también serán de serie.

Pero a los que iba. El IMS 670 es el único que goza de buena salud. El hecho que sean barcos de serie, con muchas limitaciones para que económicamente no se dispare el presupuesto, la hacen atractiva para los armadores que tienen un GS 37, un X-37, un Elan 37, un Delher 36, un Bavaria 35, un Dufour 34…¡vaya!, un barco de estas características. Y aunque van en tiempo compensado, al ser todos barcos de muy parecidos, navegan casi en tiempo real, salvo excepciones, claro.

Y así empezó todo. La idea era buena, pero sólo cogieron el testigo algunos armadores españoles, que pasaron de navegar generalmente en los grupos C y D y alguno en el extinguido IMS 600, a esta nueva clase. En IMS 670 existe un Campeonato de España por zonas, una final nacional, y lo que lo hace medianamente atractivo: un Campeonato del Mundo.

Por ahora se han disputado dos Campeonatos del Mundo de IMS 670. En 2005 en Alicante y en 2006 en el El Puerto de Santa María, este segundo Mundial tuvo muchas ‘novias’ –todas ellas españolas, claro-, Castellón y Bayona entre otras, pero finalmente se fue para Cádiz y este año le ha tocado el turno al RCN Sanxenxo.

El club que preside Pedro Campos se apresuró a pedirlo. Y dicho y hecho, se lo solicitó a la RFEV, que es quien lo da; porque la ISAF y la ORC -ya por defecto- han delagado en la Española para que vaya adjudicando cada año este Mundial.

Y como no podía ser de otra forma, ya van tres mundiales muy españolizados.

El ganador del año pasado fue el Carpantxo (CN Malpica/RCN La Coruña) de Jesús Pintos, un barco y un proyecto que sigue la verdadera filosofía de esta clase amateur, imponiéndose sin patrocinador a proyectos económicamente mucho más poderosos y más cercanos a clases superiores que a ésta. Sin duda, dieron toda una lección a muchos. Si ganan así, sin grandes medios económicos, el día que tengan un sponsor, serán invencibles.