18/8/2008

La RFEV ya no pinta nada en la ISAF

A los daneses con el barco croata les han dado el oro.

Indignación. Esto es lo que hay en la vela española a pie de calle por el ‘timo’ que han hecho a la medalla de oro ganada a pulso en 49er por Iker Martínez y Xabi Fernández y que el Jury después de 14 no concedió, después que la tripulación danesa incumpliera el reglamento utilizando en la Medal Race el barco croata, después que rompieran el palo del suyo antes del inicio de la prueba.

El reglamento no permite cambiar de barco en una misma regata, sin la autorización del Jury, cosa que no pasó en este caso, ya que no había materialmente tiempo de hacerlo. Los daneses corrieron la Medal con otro barco, acabaron octavos y mantuvieron la primera posición en la clasificación después de haber sido los mejores en la fase regular.

Todo el mundo estaba convencido que descalificarían al equipo danés, las argumentaciones de los españoles eran más que evidentes, y reglamento en mano los daneses tuvieron que ser descalificados. Incluso en las horas posteriores hasta su propio entrenador daba por perdida la medalla.

Hace poco más de ocho años, cuando la Real Federación Española de Vela era alguien en el mundo de la vela internacional, tuvo por ejemplo como vicepresidentes de la Federación Internacional (ISAF) y de la Europea a Fernando Bolin y Arturo Delgado, estábamos bien considerados. Por cierto, España no ha ocupado la presidencia de la EUROSAF porqué a Gerardo Pombo no le dio la gana presentar en su día a Arturo Delgado, y claro si la autoridad nacional no te apoya, pues no te puedes presentar. Y esto que era candidato único. Pero Pombo es así de egoísta.

En este caso no quiero decir que influyeran para España en cosas que no estuvieran dentro de un orden, pero seguro que no permitirían injusticias como estas, en donde se vulnera el reglamento y lo único a que se nos queda es cara de tontos, sin poder hacer nada ante tal injusticia.

Así nos va, yo ya les aseguro que ahora España tendría el oro en 49er si fuéramos alguien la política deportiva internacional. Porqué ahora, por desgracia, no somos nadie y los que lo han pagado, como siempre, son los regatistas.