15/8/2008

La vela de la discordia

Mitch Boot entrenando con el polémico Código 0. Foto: Troels Lykke

El jueves 'No wind no race', el dicho se hizo hecho y por primera vez desde que empezaran los Juegos Olímpicos las aguas de Qindao se quedaron sin poder celebrar una manga; aunque bien es cierto que en días anteriores los Comités forzaron la máquina y decidieron dar salidas sin las condiciones mínimas, pero esto ya es otro cantar.

Con todo ello hoy viernes competirán todos, los que ayer debían hacerlo, los que les tocaba descanso y los Tornado, que se estrenarán siempre y cuando el dios Eolo lo permita.
Hablando de Tornado, desde hace 20 días la polémica se ha instalado en la villa y puerto olímpicos. Se trata de una vela, en concreto un Código 0 que tienen en su poder tres países: Holanda, Australia y Estados Unidos. Ha sido, sin duda, la gran sorpresa y que tiene a la flota de catamaranes en vilo.

El hecho es que se trata de una vela que con vientos muy flojos, o sea lo visto hasta ahora en que se ha navegado en condiciones inferiores a los 6 nudos, da una enorme ventaja a los barcos que la utilicen. Es decir que si hasta ahora el gennaker sólo se podía utilizar en rumbos abiertos, esta también la podrán utilizar en ceñida, es decir navegando al viento, con lo que caminarán mucho más que el resto. Hasta ahora en competiciones oficiales de Tornado no se había usado esta vela y ahora tres equipos están dispuestos a utilizarla.

Con el reglamento en la mano este Código 0 es legal, con lo que por mucho que el resto de países protesten, como así ha sido, creo que poco tienen que rascar. El argumento es que va contra el espíritu olímpico de igualdad en cuanto a materiales. Pero ya se sabe que en esta vida, y en deporte no es una excepción, el mundo es de los más listos y si estos tres países han sabido evolucionar una vela distinta, pero legal, pues ‘chapeau’, aunque nos duela.

Hay quien dice que los australianos para evitar cualquier cosa no la utilizarán, los holandeses con el ‘ausie’ nacionalizado Mitch Booth parecía que la iban a usar ya que junto a los americanos evolucionaron hasta 20 velas hasta llegar a encontrar la mejor vela. A última hora de ayer Booth decidió no presentar esta vela a medición, mientras los americanos sí lo habían hecho ya que les tocó el sellado de vela dos días antes. El holandés argumenta que el parte para los próximos días es de vientos superiores a diez nudos, con lo que al final navegarán con las mismas velas que la mayoría.

Nuestros representantes olímpicos en Tornado opinan sobre esta vela; Fernando Echavarri dice al respecto que “llevarán 17 metros cuadrados más, es decir, un 60% más de superficie vélica que el resto de participantes” y Antón Paz que “nosotros lo valoramos cuando nos enteramos, hace tiempo, pero vimos que el margen de viento con que nos ganarían seguro serían entre los seis nudos de viento, el mínimo para dar una salida, y los ocho, un margen muy pequeño, y por eso lo descartamos”.

A partir de hoy tendremos la solución, pero el lío que se ha estado montado ha sido gordo.