7 de ago. de 2008

Sin viento, pero que en tierra no falte de nada

La villa olímpica de Qingdao es este futuro hotel de cinco estrellas. Foto: Blog Juanpa Cadario

A menos de 24 horas para el inicio de las pruebas de vela en los Juegos Olímpicos de Pekín la falta de viento sigue siendo el principal hándicap para los regatistas. Para los organizadores no es nada nuevo, sabían perfectamente lo desastroso que es para la competición este campo de regatas, pero ellos con la complicidad del COI, -encima con un ex regatista al frente Jacques Rogge-, sabían lo que había y ahora que asuman la responsabilidad.

Pero a lo que iba, la regata de entrenamiento de los Yngling tuvo que ser suspendida, lo cual es bastante frustrante para los equipos, que llevan años preparándose y luego se encuentran con esto: sin viento, con niebla…y lo que les espera.

Los regatistas no están cómodos en el agua, pero al menos, como mal menor en tierra como mínimo tienen las comodidades que precisan en un momento tan importante. La villa olímpica de vela está ubicada en lo que será después un hotel de cinco estrellas nuevo de trinca. Es decir con habitaciones cómodas y en las que no falta de nada y encima a tan solo cinco minutos de la marina. Un lujo, eso sí. Lo único de lo que se quejan es de la poca variedad de la comida y que el aire acondicionado está muy alto en las tres primeras plantas, es decir la comunes.

Es un hotel montado al revés, o al menos la distribución la ha hecho alguien con poca idea. La delegación española ocupa la séptima planta, pero es que el gimnasio está en la segunda y el comedor en la tercera. ¡Vaya!. ¿No sería más lógico al revés, el gym y el comedor en las plantas superiores?. Aunque al final no deja de ser más que una anécdota, claro.

¡Lo que realmente queremos es viento!