4/11/2010

El Hispania, al mejor postor

El mítico velero Hispania, que fue de Alfonso XIII, saldrá este mes a subasta.

Una de las joyas de la vela clásica, el Hispania, el barco del rey Alfonso XIII saldrá el próximo día 15 de noviembre a subasta. Y todo ha sido debido a la gestión de la Real Fundación Hispania de barcos de Época, creada en 1997 precisamente para adquirir esta histórica embarcación, y que tras recibir varias subvenciones públicas y donaciones privadas, ha optado por la solución más fácil.

Las deudas han ahogado a esta fundación que se ha visto obligada a ceder por fin esta embarcación histórica después de tener una deuda con Astilleros de Mallorca de 900.000 euros correspondientes a la obra de restauración y los retrasos en los pagos de dicho trabajo.

El barco en la subasta partirá con un precio de salida de 1.650.000 euros, tras ser tasado oficialmente. Si no saliera un postor en esta primera convocatoria (15 de noviembre), habría una segunda (25 de noviembre) en donde el precio de salida se reduciría al 50% y si hubiera una tercera (3 de diciembre) el precio de salida sería libre.

Eso sí, una vez celebrada la subasta y en el caso que saliera un postor que se hiciera con el velero, este tendría dos meses de adjudicación provisional, debido a que al tratarse de un Bien de Interés Cultural y tal y como establece la Ley de Patrimonio Histórico de las Islas Baleares, tanto el Govern como el Consell de Mallorca, que aportó ni más ni menos que 1.300.000 euros, tienen derecho a solicitar una adquisición preferente.

Para los que no conozcan, el Hispania es un barco de vela cangreja de la clase First International Rule 15 Metres Classic, diseñado por William Fife III y construido en el año 1909 por encargo de Alfonso XIII en los astilleros Karpard en Pasajes (Guipúzcoa).

Es un barco con una eslora de 30,17 metros, una manga de de 4,12 metros, un calado de 2,87 metros y una superficie vélica de 412,22 metros cuadrados.

El barco fue localizado en los años 90 en Inglaterra, en concreto en West Mersea, donde era utilizado como vivienda. Trece años después puede acabar en manos de un amante de la vela clásica o nuevamente por alguien que lo quiera para usos que nada tienen que ver con el origen de esta embarcación.

Como ella hay otro barco que compartió molde y diseño, el Tuiga, barco encargado por el Duque de Medinacelli y que en 1995 fue adquirido por el príncipe Alberto de Mónaco y que en la actualidad pertenece al Mónaco Yacht Club.

El Tuiga tuvo mejor suerte, el Hispania veremos en qué manos acaba, esperemos que el comprador sea justo con la historia y lo veamos pronto navegando por nuestras aguas y disfrutando de lo que es un pedazo muy importante de la historia de la vela en este país.

Lo que está claro es que aquí algo no se ha hecho bien.

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