jueves, 27 de diciembre de 2012

No se cumplió la profecía maya (Publicado en ABC)*

A estas alturas de 2012, que ya acaba, es un buen momento de hacer balance de lo que ha sido el año en curso y al que le restan apenas horas de existencia. La profecía de los Mayas, como era de prever, no se cumplió y el mundo no se acabó. Ahora hay que mirar la nueva era en la que entramos a formar parte del futuro. Un futuro que para la vela pinta mal, porque nos vamos a engañar.

Acaba el año olímpico y acaba por fin el triste mandato de Gerardo Pombo al frente de la vela española. Han sido doce años de grandes desastres federativos, y que cierto es,  que se han visto maquillados por los resultados de unos deportistas individualmente, que sí han dado el do de pecho y que han podido mantener una regularidad en cuanto a medallas olímpicas –que al final es de lo que come la federación- con tres en Atenas y dos en Pekín y Londres. ¿Pero qué pasará a partir de ahora?.

Después de que haya habido unas elecciones convulsas y que terminarán en los tribunales de justicia por el presunto ‘pucherazo’ y ahora serán los jueces que deberán valorar si la Junta Electoral y la de Garantías, que actúan como tales funcionarios públicos, ha podido prevaricar o no, pero para esto seguro que pasará aún algún tiempo.

Lo cierto es que se afronta el futuro muy pero que muy negro, sobre todo económicamente. Anunciados están los recortes por parte del estado a las federaciones, además el nuevo presidente José Ángel Rodríguez, ya sabe dónde se mete después de haber estado, como aquél quien dice, once años, tres meses y un día, como vice-presidente de la RFEV de Pombo y partícipe directo del actual estado y que ahora hereda muy gustosamente como máximo responsable.

El horizonte lo podrá observar sentado en lo más alto de la preciosa duna que se construirá en buena parte con dinero federativo para observar los Mundiales de Vela Olímpica que se celebrarán en Santander en 2014. Será el momento de que se sepa realmente, sí Rodríguez Santos quiere, claro, el dinero que se gastará en todo este montante, con la contratación prevista a cargo federativo del jefe de obra a la razón de 72.000 euros. Un sueldo apañado en un momento en el que en la RFEV ha hecho un ERTE a sus empleados. ¿Cómo se come eso?.

A lo mejor algún día sabremos lo grande que es el agujero y si es negro o no.