miércoles, 18 de febrero de 2015

Carta abierta de Paco Llobet*

Paco Llobet navegando en las aguas paralímpicas de Londres 2012.

El regatista paralímpico en Londres 2012, Paco Llobet, me comentaba el pasado fin de semana en Palamós, donde estuvo de visita ejerciendo de tío de optimista, la decisión que ha tomado el Comité Paralímpico Internacional de dejar fuera a la vela de los Juegos Paralímpicos después de Río 2016. En nuestra conversación se ofreció a contar a través de esta carta el sentimiento generalizado, argumentado, ante esta injusticia.

Me llamo Paco Llobet Balcells, tengo 52 años y he sido el último representante en los JJPP de vela en Londres 2012 en la modalidad 2.4 mR.

Al año y medio sufrí una poliomielitis por una vacuna en mal estado, que me provocó una parálisis de todas las extremidades, que posteriormente con esfuerzo y rehabilitación remitió a las extremidades inferiores, por lo que camino con muletas, aunque para los desplazamientos domésticos soy capaz de moverme de forma autónoma.

Pese a mi enfermedad, gracias a la tradición familiar en el mundo de la vela a los 8 años empecé a navegar en un Optimist. El día que lo estrené, en la playa de Lloret de Mar, muchos socios del club náutico se asustaron y le comentaron a mi madre que no era conveniente que navegara sólo, dado que no podía caminar consideraban que era muy peligroso para mí. En aquel momento se montó un gran revuelo, pero eso no impidió que el tiempo le diera la razón a mi madre y no solo practiqué Optimist, sino que además pasé al 420 y luego al crucero, sin ningún problema y con una total normalidad.

La vela para gente con minusvalías se inició en Centroeuropa y en 1992 coincidiendo con los JJPP de Barcelona, se organizó un campeonato de mundo. La organización preparó unos barcos escuela del tipo Raquero, con un bulbo de 90 kg. y unos candeleros a la altura de los hombros, todo ello en aras de la seguridad (igual que los padres de Lloret).

A partir de allí se crea IFDS, se empieza a trabajar, se organizan más campeonatos del mundo, USA 1993, Inglaterra 1994, un Europeo en 1995 en España C.A.R. Murcia, hasta conseguir ser modalidad de exhibición de Atlanta 1996 en un crucero del tipo Sonar, tras descartar la opción de navegar dos personas sentadas en sillas giratorias con un asistente. Esto se probó en Campeonato USA de Chicago de 1995. Para los JJPP de 1996 se permitió navegar a tres personas sin salir de la bañera y en un lago interior.

Hoy en día la vela paralímpica la componen tres clases, menos en la clase Skud que está reservada para patrones con grandes minusvalías; podemos hacer banda en el Sonar y movernos sin limitaciones por toda la cubierta. El barco individual 2.4 mR celebra campeonatos Open con gente con y sin minusvalía; participamos con toda normalidad en el circuito mundial y europeo ISAF, hemos llegado a la normalidad, somos unos regatistas más, y nos esforzamos de la misma manera que el resto de nuestros compañeros olímpicos. No somos superhombres, simplemente estamos enamorados de nuestro deporte.

La vela olímpica y paralímpica es cara. Las embarcaciones tienen un precio a desorbitado, además las instalaciones deben estar preparadas para el acceso en silla de ruedas etc...Gracias a Dios en el primer mundo esto es algo habitual, pero por desgracia esto solo es así en una veintena de países, por esto pretender que la vela paralímpica tenga una difusión en treinta países es realmente complicado. De la misma forma que la vela olímpica sí que tiene difusión mundial, pero en realidad, en los JJOO las medallas las ganan las grandes potencias mundiales, de la misma forma que en todas las modalidades olímpicas y paralímpicas. Solo hay que mirar el medallero de unos Juegos.

La vela paralímpica tiene unos valores añadidos únicos:

• Somos un deporte integrado, pertenecemos a la ISAF, no a una federación específica de minusválidos. Somos simplemente regatistas.

• Somos el único deporte que hace coincidir sus eventos de más alto nivel a atletas olímpicos y paralímpicos.

• Somos el único deporte que en algunas ocasiones competimos gente con y sin minusvalías, con normalidad y además algunas veces vencemos los minusválidos, ésto pasa en cruceros y sobretodo en el barco individual paralímpico 2.4 mR.

• Somos el único deporte donde gente con diferentes minusvalías, compiten entre ellos, en el Sonar español, por ejemplo, que estamos navegando un ciego, un cojo y un manco.

Por todo esto, aunque en realidad no cumplimos las condiciones establecidas por el Comité Paralímpico, ya que no estamos implantados en treinta países, creo que esto no es lo más importante. Aunque nos intenten poner barreras, la verdad es que la vela ha conseguido ser el primer deporte normalizado, donde han desaparecido los perjuicios, tal como tenían aquellos padres de mi club náutico hace cuarenta años.

Realmente pienso que algún día podremos participar todos los atletas en unos Juegos Olímpicos, sin tener limitaciones por nuestra condición física.

Por todo lo explicado, por haber roto barreras, limitaciones y perjuicios, pienso que lo importante no es la cantidad de países que practiquen este deporte, sino la calidad y la repercusión que obtenemos.

Lo que ha conseguido la vela adaptada al ser incluida en la ISAF como una modalidad más, es el camino que deberían seguir el resto de los deportes para gente con minusvalías, físicas, sensoriales o intelectuales, hasta llegar a la desaparición de las federaciones separadas (guetos).

Por todo esto, creo sería un auténtico disparate que el deporte de la vela no fuera una modalidad en los JJPP de Tokio 2020.