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lunes, 26 de octubre de 2015

Sin los cien días de gracia

Julia Casanueva lleva 20 días como presidenta de la RFEV. Foto: El Diario Montañés

En política se suele decir cuando se accede a un cargo, que se le da cien días de gracia al nuevo poseedor del mismo. Esto se hace para que se acople, conozca el terreno en el que se ha metido y comience a tomar decisiones donde se demuestre que hay voluntad de cambiar las cosas, siempre esperando a mejor.


La nueva presidenta de la Real Federación Española de Vela, Julia Casanueva, no tendrá estos cien días de relativa relajación, ya que apenas tendrá 365 días para intentar arreglar todos los desaguisados dejados por sus antecesores a todos los niveles, principalmente el económico que ha acabado afectando al deportivo, que es como siempre el principal damnificado cuando debería ser todo lo contrario, ya que si existe una federación es porque hay personas que practican el deporte, y no como en los últimos quince años en que la federación ha estado al servicio del federativo antes que del federado.

Casanueva llega a la presidencia de la RFEV después de una moción de censura, avalada por 50 de los 55 miembros de la Asamblea Extraordinaria como único punto del día esta moción contra el hasta el día 6 de octubre presidente, José Ángel Rodríguez Santos. 50 a 5 es un resultado lo suficientemente claro para demostrar que la vela española quería un cambio urgente, y lo hizo a un año para que terminara la legislatura después de ver que el barco se hundía a marchas forzadas.

No es plato de buen gusto para nadie llegar a una federación que se encontraba al borde del abismo, y Casanueva, eso sí, con el apoyo de las principales federaciones territoriales, sus clubes, deportistas y técnicos, ha sido la única que ha decidido dar el paso. La situación no está siendo nada fácil, pero está claro que sabía lo que se iba a encontrar por delante.

El primer objetivo que se ha marcado es intentar reflotar económicamente la nave para que el Equipo Olímpico que saldrá en los próximos meses y que representará a España en Río, lo pueda hacer con las máximas garantías. Nunca es tarde si la dicha es buena. Para ello ha recuperado a los dos directores cesados este verano, Toni Ripoll y Roy Alonso, que fueron los que empezaron la preparación olímpica y ha recolocado a Jane Abascal, que pasa de director del CEAR de Santander a un cargo de nueva creación como Director de Formación de Entrenadores Olímpicos, donde consideran que pueda aportar lo mejor de sus conocimientos en estos últimos meses antes de la cita olímpica. Esta ha sido la primera decisión traumática que se ha tomado, ya que Jane cree que podía haber compatibilizado los dos cargos, pero la federación ha creído oportuno que se dedique solo a su nueva función.

Es cierto que Casanueva no lleva ni un mes al frente de la RFEV, pero discrepancias aparte, el talante que ha mostrado y que ya pudieron ver regatistas, empresarios, clubes y periodistas en el recién celebrado Salón Náutico de Barcelona en la que fue su primera participación pública, demuestran que algo está cambiando.

Tiene poco margen de maniobra para demostrarlo, pero si consigue de alguna forma sanear la federación y que deportivamente haya resultados, habrá conseguido el objetivo personal y de los que han apostado por ella.

Como todo en la vida, el tiempo dará y quitará razones.

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