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sábado, 30 de enero de 2016

Alicante prepara “su” salida*

Miles de personas pasaron por el puerto de Alicante para vivir la salida. Foto: A. Sánchez

La ciudad de Alicante tiene un enorme dilema con la salida de la vuelta al mundo. La próxima edición de la Volvo Ocean Race está a la vuelta de la esquina, en otoño del 2017 y hay un acuerdo firmado entre la organización del evento y la Generalitat Valenciana que tienen un firmado un contrato heredado de la era en la que gobernaba un Gobierno del PP. Lo que últimamente no ha quedado claro es si solo se prepara la salida de 2017 o la salida (huída) definitiva y para siempre a partir de 2020.

Según la auditora Price Water House Coopers, contratada por la propia Volvo y anunciada por el entonces director Knut Frostad, el impacto económico de la última salida en estas tres ediciones ha sido para la ciudad y alrededores de 274 millones de euros, aunque es cierto que estas auditorías haya que cogerlas con pinzas y habitualmente y curiosamente siempre barren a favor del que les contrata. Y si no que se lo pregunten a Abengoa.

Por su parte el conseller de Hacienda de la Generalitat, Vicent Soler, que ahora controlan el PSPV y Compromís, el coste para la Comunitat ha sido de 31,6 millones de euros.

La Volvo Ocean Race es el único gran evento a escala mundial en vela que le queda a España en los próximos años y que ya cuenta con la exención fiscal aprobada por el Estado. La otra sería la Barcelona World Race, que tendría su salida en 2018, pero ahí sí que el PP –sobre todo el de la propia Barcelona-, el que puso trabas y no aceptó la exención fiscal que pidieron los catalanes para la otra vuelta al mundo, la que sí sale y llega a España.

Que la salida de 2017 de la Volvo será desde Alicante parece claro, el sector turismo y servicios es el primer interesado en que esto ocurra y no nos olvidemos que es uno de los más importantes en la Comunitat Valenciana. A partir de la edición de 2020 ya no está tan claro, y a la Volvo le ha faltado tiempo para decir que tiene a tres ciudades en lista de espera por si falla Alicante, una primera base para la futura negociación para la Generalitat, que en su día el nuevo gobierno dijo que no tenía que costar dinero al contribuyente, con lo que si partimos de lo dijo a finales de año por Soler, en las anteriores costó, veremos qué pasa si se firman las del futuro.

Lo que sí está claro es que eventos de esta envergadura siempre acaban costando dinero público, es normal y hasta cierto punto lógico, si algo quieres, algo te cuesta, y tal y como están las cosas deportivamente hablando y después de haber perdido absurdamente al menos una edición más de la Copa América, no creo que fuera bueno para nadie, que también se perdieran dos regatas tan grandes como la Volvo Ocean Race y la Barcelona World Race.

En ambas se está a tiempo de mantenerlas en el espacio y el tiempo, eso sí, como casi siempre está en manos de los políticos, da lo mismo del color que sean azul, rojo, morado o naranja; intentar que sigan en España.

Si no lo hacen, ya no nos quedará nada. Que reflexionen y que lo piensen.

Aún estamos a tiempo de mantener lo poco que nos queda.