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jueves, 11 de febrero de 2016

Construyendo un cata en el patio de casa

La construcción de un catamarán, portada en El Punt Avui.

Situemos la escena en un pueblo de la provincia de Girona, Castellfollit de la Roca, por cierto, precioso a la vista está construido al borde de un desfiladero. Castellfollit de la Roca está situado en la comarca de la Garrotxa, en el interior, sin mar, pero tiene un vecino que se ha empeñado en cruzar el Atlántico en un catamarán, además construido por él mismo y en el patio de su casa.


Se trata de la historia de Pepe Soto, que sufre una enfermedad terminal, pero está más lleno de vida que muchos de nosotros. Hace pocos días le diagnosticaron su cuarto cáncer, pero él sigue empeñado en conseguir su sueño.

Empezó a construir su propio catamarán, él solo con sus manos y sus herramientas. En este tramo final le hacían falta 10.000 euros y los vecinos del pueblo crearon una plataforma de crowdfunding 'Tot Suma' y ya ha llegado a 15.300 euros para hacer frente los últimos pagos, entre los que se encuentran el camión grúa que lo deberá transportar hasta un puerto y poder iniciar su aventura de navegar hasta el archipiélago de San Blas en Panamá, en el que estuvo trabajando hace 30 años y a la que quiere volver por mar, con sus propios medios y con la ayuda del viento.

Josep Soto con el catamarán que está construyendo en su casa.

El primer objetivo era comprar una mayor, un génova, jarcia, un enrollador y dos motores también valorados en 3.000 euros, 2 winches que valen 600 euros, 2 self-tailing en unos 1.000. El equipo de fondeo (ancla, cadena i molinete), elementos de seguridad (balsa salvavidas, bengalas, chalecos, etc) y comunicaciones (GPS, radio, compás, etc), además hay que sumar el camión-grúa y el transporte hasta un puerto de mar.

Pepe quiere ganar esta regata tan importante a su propia vida. Es consciente que el tiempo corre en su contra pero no su ilusión. Ojalá el viento sople a su favor para conseguir este sueño.