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sábado, 20 de febrero de 2016

Palamós: La Meca del Optimist

Centenares de Optimist saliendo a la bahía e Palamós.

Hay que ponerse en situación, casi 600 barcos en el agua. Esto exige una planificación y una organización sin precedentes en una regata de Optimist de las que conocemos habitualmente. Supera con creces un Mundial, y el nivel y el número de países no tienen porque envidiar a ninguna otra regata de esta clase infantil en el mundo. Esto es lo que hay estos días en Palamós, lugar que se ha convertido de peregrinación para los ‘optimistas’ llegados de todos lados del planeta.




25 países presentes llegados desde lo más lejos. Además de los europeos como, por supuesto España, Alemania, Francia, Italia o Suiza –los más numerosos del continente-, los estadounidenses han encontrado en Palamós un lugar privilegiado. Los americanos han hecho como suya la regata y cada año llegan más, este año han sido 17, y lo hacen con toda la familia, padres, hermanos y hasta los abuelos, que vienen ataviados con todo, que aprovechan su estancia para recorrer la Costa Brava de arriba abajo.

En tierra y en el mar no puede fallar nada, desde la intendencia, la organización deportiva y sobre todo la seguridad en el mar, lo más importante y lo que más preocupa a la organización del Club Vela Palamós y Club Nàutic Costa Brava liderada por Carles Palomares, cuando tienes a más de 500 niños en el mar, debes tener un gran equipo de seguridad, respaldado evidentemente por los entrenadores, que también juegan un papel fundamental.

Para el Comité de Regata no es nada fácil, su presidente Rafael ‘Lucky’ Serrano, tiene que estar con los cinco sentidos en el agua. Por delante su reto es dar salidas a cinco grupos de 107 barcos cada una, mientras unos salen, otros ya navegan y el resto espera su turno.

Y a partir de ahí dar salidas, y con una flota de este tamaño, no faltan las llamadas generales y como no, para las banderas negras, en la primera jornada se señalaron un total de 245.Casi siete horas en el agua y llegando a puerto con las últimas horas del día.

Una regata como la Palamós Optimist International Trophy-Nations Cup es una escuela intensiva para todos estos niños, que saben que si quieren estar arriba, no vale el más mínimo fallo.

Palamós se ha convertido ya, sin ninguna duda, en la Meca del Optimist a nivel mundial.