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martes, 16 de febrero de 2016

Recuperación a contrarreloj

Iker mira hacia atrás el Mundial de Nacra y ahora solo piensa en mirar hacia adelante.

Iker Martínez llegaba al Mundial de Nacra 17 en Clearwater con grandes expectativas. Después de de varios meses preparando a conciencia el inicio de la selección olímpica hacia a Río, parece que había encontrado su media naranja deportiva, Julia Rita, para la recta a final hacia su gran objetivo. Llegaban a esta parte final dos tripulaciones, la suya y la de Fernando Echávarri y Tara Pacheco.

Se preveía una lucha interesante entre dos campeones olímpicos, como la vivida un par de semanas atrás en el Miami Sailing World Cup en la que acabaron en un empate técnico, separados por tan solo un punto, lo cual podría presagiar un Mundial deportivamente hablando muy interesante entre ambas tripulaciones.

En el estreno Iker y Julia dieron primero, se colocaban en los puestos delanteros a las primeras de cambio, pero en la segunda jornada de competición se vino todo abajo cuando fueron abordados por otro barco, lo que provocó que Martínez acabara en el hospital con un lesión en los ligamentos en el gemelo de la pierna izquierda que le dejó fuera de juego del campeonato y sin posibilidades de volver.

Iker relata lo ocurrido: “Tuve un impacto por la parte de atrás de la rodilla del botalón de un barco que venía a toda velocidad. Yo, al ver el botalón acercarse tan rápido, salté y entonces me golpeó en la rodilla y me lanzó disparado del barco, lo que fue una gran suerte porque el impacto, al desplazarme a mí, fue mucho menos agresivo y posiblemente me haya salvado de tener algo mucho más grave”.

Un contratiempo en el peor momento, en el inicio de la selección olímpica, aunque todo es subsanable con dos regatas más por delante como son el Trofeo Princesa Sofía y la Hyères Sailing World Cup.

El doble medallista vasco es optimista y confía estar recuperado para este momento: “Necesitaré unas seis semanas para poder recuperarme. Este tipo de cosas te dejan de dar la lata después de tres o cuatro meses, lo sé perfectamente porque he sufrido estas lesiones en el pasado y sé cómo es la recuperación. Pero bueno, asumiendo que me pueda dar un poco la lata pero que pueda navegar, se supone que en unas seis semanas podría estar navegando. Esperemos que todo vaya bien y que pueda ser incluso un poco antes, en ciertas condiciones y con menos viento”, explicaba Iker y añadía: “Ahora lo que hay que hacer es no mirar para atrás y seguir hacia adelante. Hay que trabajar duro las próximas semanas para tratar de rehabilitarme lo más rápido posible. Hay que pensar en que habíamos hecho un trabajo muy bueno antes del Mundial; la progresión era muy buena y hay que intentar seguir por el mismo camino”.

Será una recuperación a contrarreloj.