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martes, 29 de marzo de 2016

Máximo nivel, máxima tensión

Diego Botín y Iago López son los mejores españoles en aguas mallorquinas.

El Trofeo Princesa Sofía Iberostar prácticamente ha llegado a su ecuador. Será el tercero de seis días de intensa competición en la que están los mejores regatistas del mundo en todas sus clases. Este año con alguna excepción ya sea voluntaria, caso de Iván Pastor o Blanca Manchón, o por no estar recuperado de todo de una lesión, caso de Iker Martínez. Son ausencias importantes, que por una y otra razón, se notan. Sin duda.

El hecho que los que están lo hacen a su máximo nivel, sobre todo los que aún no tienen plaza para Río, ya sea del país, ya sea nominal, que tienen que demostrar sus verdaderas posibilidades. Algunas federaciones tienen al Sofía como regata de referencia, en el caso de la española además de los ya sabidos Finn y Laser Radial, por las razones obvias de conseguir la plaza para el país, tiene como clasificatoria el Laser Standard donde se decidirá el nombre del represente en Río.

En el caso del 470 tanto en masculino como en femenino servirá a todos como preparación del Campeonato de Europa de esta clase que se celebrará a partir de la semana que viene en estas mismas aguas de S’Arenal.

La flota de Nacra 17 navegando a los pies de la Catedral de Palma.

Al final todos tienen algo que decir y seguir mostrando su nivel ante una flota tan numerosa y tan potente a pocos meses para la gran cita del deporte: los Juegos Olímpicos.

El Sofía es sin duda una buena piedra de toque, y aunque no forma parte de la Sailing World Cup, personalmente pienso que el nivel llega a ser incluso superior a la regatas de la Copa del Mundo y la victoria o el podio en todas y cada una de las clases, tiene si cabe, más mérito.

Es la mejor regata de vela olímpica del mundo, de eso no hay duda, y un año más lo está demostrando.

A partir de ahí, el espectáculo continúa.