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martes, 19 de abril de 2016

1.500 millas antes de hacer 30.000

El Kingfisher con un nuevo lavado de cara en la nave de la FNOB.

Dídac Costa es de los no le gusta demasiado hacer ruido. Está claro que lo suyo es la soledad, al menos en alta mar. En los últimos meses ha apostado todo lo que tiene para poder estar el próximo otoño en la salida de la Vendée Globe. Después de darle la vuelta entera al barco en tierra, ahora le falta hacerlo en el agua. Lo primero es hacer las 1.500 millas de calificación que le permitan hacer después las 30.000.

El Kingfisher es el barco que ha alquilado Dídac a la Fundació per a la Navegació Oceànica Barcelona para conseguir su reto. Regatista y barco se conocen bien después de haber ya dado una vuelta al mundo, fue hace apenas un año cuando bajo el nombre de One Planet, One Ocean & Pharmaton finalizaban la Barcelona World Race, vuelta al mundo a dos con Aleix Gelabert como compañero de travesía.

Dídac Costa cuida hasta el último detalle. Aquí junto a Toni Camps.

Dídac está en la recta final, después de dejarlo todo se ha empeñado en estar en Les Sables d’Olonne y estoy convencido que tal y como es lo va a conseguir. En tierra tiene al que es el alma mater de este proyecto, Jordi Griso, que también lo ha dejado todo y se está dejando cuerpo y alma en este proyecto que es tan de Dídac como suyo.

La salida de las 1.500 millas por el Mediterráneo se hará el próximo jueves a mediodía desde el Reial Club Marítim de Barcelona.

Dídac ya navegando en aguas de Barcelona. Foto: Sérgio Patricio

Lo tiene más cerca que nunca el poder cumplir su sueño de estar en la Vendée Globe, solo falta un último empujón –ya me entienden-, para conseguirlo.