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domingo, 12 de junio de 2016

Una plata que sabe a oro

Jordi Xammar y Joan Herp mordiendo la medalla. Foto: C.H.

Navegar en unas aguas que han sido olímpicas siempre es una motivación extra. Y si son de los Juegos Olímpicos anteriores más si cabe. Seguro que a Támara Echegoyen le vino más de una vez a la cabeza lo vivido hace cuatro años en Weymouth & Portland. Y seguro que otros que no estuvieron, caso de Jordi Xammar y Joan Herp, han pensado que ojalá puedan repetir este resultado en la próxima cita olímpica en aguas de la bahía de Guanábara.

La Sailing World Cup de Weymouth & Portland no entraba en la planificación inicial de Jordi y Joan. Su idea era alargar su estancia en Río prácticamente hasta esta semana que dejamos atrás, pero como no hay mal que por bien no venga, tuvieron que volver antes de tiempo y cambiaron los entrenamientos en Río por la regata de la Copa del Mundo inglesa.

Para ello tuvieron que alquilar un barco, que curiosamente había sido de su propiedad y que vendieron hace unos meses. Es decir que lo conocían muy bien y visto el resultado final en el que han quedado, sus actuales propietarios pueden estar tranquilos y seguros de haber hecho una buena compra.

Xammar y Herp llegaban a la Medal Race empatados a puntos con los medallistas de plata en Londres 2012, los británicos Luke Patience y Chris Grube. Acabaron cuartos en la Medal superando a los ingleses, pero no a los actuales campeones del mundo, los croatas Sime Fantela e Igor Marenic, con los que al final también acabaron empatados a puntos.

En realidad hubo un intercambio de cromos entre ingleses y croatas, mientras que los catalanes se quedaron como estaban, segundos en la general final, empatados con el campeón y colgándose una plata, que les sabe a oro.

Jordi y Joan se han tuteado con los mejores del mundo y esto a 50 días para los Juegos Olímpicos de Río.

La cosa promete.