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miércoles, 13 de julio de 2016

Cuando es el Estado el que se avala a sí mismo

Artículo del diario valenciano 'Levante' donde se anunciaba lo que ha hecho público el Tribunal de Cuentas.

El Consorcio Valencia 2007, creado ex proceso en el año 2003 para la organización de la Copa América y del que forman parte el Estado, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia, está sumergido en un agujero negro económico de imposible solución. Nueve años después sigue sin hacer frente a la deuda, que día que pasa sigue aumentándose. El hecho es que el Tesoro ya ha provisionado los 313,3 millones de euros que le debe dicho Consorcio al Estado. ¿Qué quiere decir esto? Pues parece claro, que nunca los van a cobrar.

En aquel momento los aires de grandeza de Francisco Camps y Rita Barberá, hoy defenestrados de la política y de su propio partido por lo que todos sabemos; y con el apoyo del Gobierno Central, todo sea dicho de paso, se embarcaron en una hipoteca que debíamos pagarla nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos y nuestros bisnietos; pero visto lo visto ahora parece que nunca se va a pagar. ¿Quién se hace responsable de esto?

Esta deuda se contrajo con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y fue avalada por el Tesoro Público. Pero como el Consorcio no es capaz de devolver el dinero, el ICO ha empezado a ejecutar el aval del Tesoro y según el Tribunal de Cuentas entre 2010 y 2014 se habían ejecutado ya 71,26 millones de euros, es decir el 20% del total.

Lo curioso del caso es que el Ministerio de Haciendo dice que la deuda no está condonada, pero a su vez el propio Estado está ejecutando un aval que él mismo había avalado. Vaya, el pez que se muerde la cola.

Yo no entiendo mucho de ingeniería financiera, pero si el ICO depende de alguna forma del Estado y el Tesoro también, si se ejecuta el aval esto quiere decir que lo único que se hace es cambiar el dinero de sitio, pero la deuda sigue siendo la misma ¿no?

Que alguien me lo explique por favor.