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viernes, 8 de julio de 2016

Falta un mes

La bahía de Guanabara, a los pies del Cristo Redentor de Corcovado.

Un mes. Esto es lo que falta para que empiecen las pruebas de vela de los Juegos Olímpicos de Río 2016. A las 13 horas –hora carioca- del día 8 de agosto, las clases RS:X y Laser serán las primeras en luchar por lo más preciado para un deportista: Una medalla olímpica.

Jordi Xammar, pulgar arriba, desde el Corcovado.

El Equipo Olímpico Español de Vela lleva varios meses yendo y viendo de Río. Estudiando y navegando las aguas de la bahía de Guanabara, las distintas opciones, sus corrientes, sus vientos. Ahí entra sobre todo el trabajo de regatistas y sus técnicos y también del trabajo externo que hace el equipo pluridisciplinar, el que está en la sombra (méteo, fisio, médico, preparación física, psicológica, comunicación…). Un equipo de más de 30 personas para intentar que el equipo deportivo esté lo mejor preparado posible y a ser posible, valga de redundancia, se vuelvan con alguna presea.
Allí están Marina Alabau, Iván Pastor, Jordi Xammar, Joan Herp, Bàrbara Cornudella, Sara López, Fernando Echávarri, Tara Pacheco, Diego Botín, Iago López Marra. Han estado y volverán en pocos días Támara Echegoyen, Berta Betanzos, Joaquín Blanco y Alicia Cebrián. Lo cierto es el trayecto entre Madrid y Río lo podrían hacer con los ojos cerrados de las veces que han ido. Pero si alguien se lo conoce mejor que nadie y ha trabajado, luchado y sufrido para que todo esté a punto en el momento más importante este no es otro que Toni Ripoll, que en estos cuatro años no lo ha tenido nada fácil, pero lo ha dado todo para llegar a este momento, y que lo haga con un equipo de primerísimo nivel.

El deporte que más medallas ha dado a España, la vela, volverá a estar durante dos semanas en el punto de mira. Una responsabilidad, sin duda, pero creo que también es un honor para todos los que de alguna u otra forma queremos a este deporte.