.

.
.

viernes, 22 de julio de 2016

Que baje el Cristo de Corcovado y lo vea

El Cristo Redentor lo ve casi todo desde el cerro del Corcovado.

Faltan apenas 15 días para den inicio las pruebas de vela de los Juegos Olímpicos de Río. Hace pocos meses según un informe, en las aguas de la bahía de Guanabara se habían detectado virus en niveles de 1,7 millones de veces más de los que estarían permitidos en Europa o Estados Unidos. Ahora pero, las autoridades brasileñas quitan hierro al asunto y dicen que sí se cumplen los requisitos mínimos de limpieza para celebrar las regatas.

Basura de todo tipo en las aguas olímpicas de Río. Foto: AP

Está claro que a estas alturas se celebrarán, es más, llevan ya navegando y compitiendo entre la basura, y los choques contra las cosas más inverosímiles (sofás, electrodomésticos, trozos de automóviles, animales muertos, muebles etc) han estado a la orden del día; pero también infecciones de regatistas ya fuera por ingesta de agua o de infección de heridas.

En las aguas de Guanabara hay tres tipos de adenovirus, entrovirus, rotavirus y coliformes de bacterias fecales. ¿Esto que puede provocar? Problemas digestivos (vómitos, diarreas…) y trastornos respiratorios. El informe dice que todo atleta que ingiera el equivalente a tres cucharadas pequeñas de agua, tendrá un 90% de probabilidades de ser infectado por algún virus.

La promesa del Gobierno de Brasil para que le dieran los Juegos era, entre otras cosas, que el agua de la bahía alcanzaría en estas fechas, un grado de limpieza del 80%. Según cuenta @EFEyDeporte, hoy mismo el secretario de Ambiente de Río, André Correa, hablaba que era del 49%. Demasiado me parece a mí después de ver las últimas imágenes.

Los operarios trabajan junto a las ecobarreras sacando la basura. Foto: EFE

Según Correa en vela “el agua nunca fue una preocupación” sino que sí lo fue “la basura flotante” y que esta preocupación ha sido eliminada gracias a la colocación de ecobarreras en la desembocadura de los ríos. Va y se queda tan tranquilo. Se nota que él no va a tener que tragar ni una gota de agua, ya que parece que no sabe lo que es navegar a vela. Que sí, que dice que se han retirado exactamente 2.417 kilos de basura, pero ¿Cuántos miles más quedan por retirar?

Y se despacha reconociendo que “todo el que diga que esta bahía va a estar en condiciones ambientales adecuadas en menos de 25 a 30 años está mintiendo”.

Pues parece que, visto lo visto, para conseguir los Juegos fueron ellos, organizadores y políticos, los que mintieron sobre este tema. A los hechos me remito. Por la boca muere el pez, nunca mejor dicho.

Está claro que habrá que apechugar con lo que hay. Pero no deja de ser muy triste.

¿Y qué las aguas están aptas para la navegación? Pues que baje el Cristo de Corcovado y lo vea.