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lunes, 4 de julio de 2016

Vueling pierde material que iba al Europeo RS:X

De izquierda a derecha, Escandell, Cardona y Sanz, resignados en el aeropuerto de Helsinki.

El cacao que tiene montado Vueling en el aeropuerto de Barcelona es de aúpa. Yo ya viví algo parecido hace un año, camino de la Copa del Rey Mapfre -doce horas de retrasos y cuatro días sin maleta-, pero ahora parece que se ha repetido la misma versión, pero multiplicada. El hecho es que el desastre es una realidad, y entre los miles de afectados se encuentran tres regatistas que se dirigían al Europeo de RS:X en Helsinki, y a los que les han perdido las maletas y el material. Es decir que ha comenzado el campeonato y su tablas y velas siguen en el limbo aeroportuario.

Los tres afectados son los windsurfistas baleares Sergi Escandell, Joan Carles Cardona y Mateo Sanz, que viajaban a Finlandia junto con su entrenador Asier Fernández de Bobadilla.

Ellos ya se lo veían venir, después de los numerosos retrasos que sufrieron, y llegar con más de cuatro horas después del horario previsto al punto de destino final. Ellos llegaron, pero el material no, y parece que ni Vueling sabe dónde está.


Varios equipos de Israel, Italia y Polonia se han ofrecido a prestarles material, pero evidentemente no es el mejor ya que lo tienen de reserva y lo han tenido que juntar a modo de puzzle. A este nivel lo que quieren es poder competir con su material, al que le han dedicado tantas y tantas horas. Además esta cita es importante para Mateo Sanz, que representará a Suiza en los Juegos Olímpicos de Río, y que la tenía marcada como la última gran competición antes de viajar a Brasil, a lo que el hispano-suizo se mostraba muy enfadado en declaraciones a Periodico de Ibiza y Formentera: "El equipo que nos dejan no está en buen estado. Es todo material de reserva y juntaremos partes de toda la gente. Eso no es lo ideal y mucho menos para estar en el top ten. Han sido varios meses de entreno para una regata que te la joden en un día".

Una ruina. Y que quede claro que llevo años avisando por activa y por pasiva a través de las redes sociales que esta compañía no va bien, y a las pruebas me remito.