.

.
.

lunes, 31 de octubre de 2016

Navegando entre salones

La Marina Real acogerá esta semana el Valencia Boat Show 2016.

Los salones náuticos han sido tradicionalmente el punto de encuentro de profesionales del sector con los aficionados. Es probablemente la forma más sencilla de interactuar entre vendedores y compradores, donde la oferta se puede palpar de forma más directa, ya sean barcos, productos o presentaciones varias. También es un momento de exhibición para muchos que creen que por el hecho de no estar ahí, no existen, o bien es su única oportunidad de hacerse ver. En este caso me refiero más a personas que a marcas comerciales.

El Salón Náutico Internacional de Barcelona ha sido desde siempre la referencia, no solo por el hecho de ser el primero -tiene 55 años de historia-, pero en los últimos años y con los distintos cambios de sede, parece que le está costando encontrar sus sitio. De aquél Salón Náutico que exponía en la Fira de Plaza de España tan solo queda el recuerdo, estaba muy apretado todo, es cierto, pero el espíritu que allí se vivía se ha ido perdiendo a lo largo de los años. Primero con el traslado a la Fira en l’Hospitalet y en estas últimas ediciones al concentrarlo todo en el Port Vell, entre Moll de la Fusta y el de Espanya. Sabor más marinero lo tiene ahora, cierto, también se ha abierto más a la ciudad, ya que se trata de una zona muy turística, pero por otro lado ha perdido aquel halo de salón de pasillo y moqueta, con las espectaculares barcos expuestos por todos lados. Los cambios de fechas y la reducción de fechas –de miércoles a domingo- también han influido y el hecho que las tres grandes regatas españolas Copa del Rey, Princesa Sofía y Christmas Race hayan dejado de presentarse allí, es un síntoma de que ya no es lo que era. Lo que está claro es que el Salón Náutico de Barcelona, siendo aún el número uno se debe de reinventar.

En los próximos días se celebrará el que probablemente esté en estos momentos en un mayor auge, el Valencia Boat Show, el salón náutico valenciano que está apretando fuerte y ha dado un salto cualitativo importante. Aunque, como en todo salón lo que se busca es que el expositor se vaya contento y sobre todo habiendo tenido pedidos de compra, Barcelona y Valencia son salones distintos. El de Valencia es de una semana de duración, del 31 de octubre al 6 de noviembre, prefieren alargar que concentrar las fechas. El puerto construido expresamente para la Copa América acoge el Valencia Boat Show que ha cambiado sus fechas y en lugar de celebrarse a principios de año, ha optado para hacerlo a finales, cerrando así la temporada de salones.

Pero no solo existen Barcelona y Valencia, los dos salones de la temporada otoño-invierno; sino también están los de primavera, con otros objetivos. En el Mediterráneo se celebran también el Salón Náutico de Dénia, organizado por Marina de Dénia, y en un enclave estratégico entre la península y las Baleares y donde se busca buscar un visitante mucho más familiar. El Salón Náutico de Palma tiene otro perfil de público, extranjero y donde priman las grandes esloras y el de Cantabria situado en el puerto de Laredo y que abarca lo que es la costa norte.

Dicen los estudios que las ferias muestran la economía del sector y hasta la del país. En Barcelona dicen estar contentos al cierre. Ahora toca el turno a Valencia.

Sígueme en facebook
Para leer las últimas noticias de Vela en Layline pinchar aquí