.

.
.

domingo, 12 de febrero de 2017

Accidentado final

El Foresight Natural Energy con el palo desarbolado.

En regatas de largo recorrido como la Vendée Globe llegar al final es prácticamente una victoria. Se trata de regatas de resistencia mental, física y de material. Después de llevar más de tres meses navegando lo que quieren estos navegantes extremos es llegar, pero las últimas millas acostumbran a ser muy críticas, y cuando cuentas las horas para cruzar la línea de llegada puede llegar lo peor.


Y si no que se lo pregunten al bueno de Bubi en la pasada Vendée Globe. En esta ocasión, los dos que ya tenían prácticamente día de llegada señalado han sufrido sendas roturas. El pasado viernes era Conrad Colman quien avisaba que había partido su palo a menos de 800 millas de Les Sables frente a la costa portuguesa, y un día más tarde Eric Bellion informaba que rompía la guía de la mayor navegando ya a la altura de la costa norte española.

Ambos han anunciando que intentarán acabar la Vendée Globe como puedan, Colman está a la espera que pasen una serie de frentes que están entrando por el Atlántico Norte y montar un aparejo de fortuna para poder continuar la ruta. Bellion se encuentra en aguas del Mar Cantábrico, y se esperaba su llegada para este lunes, pero esto ya será imposible.

Más al sur Romain Attanasio, que persigue desde aguas del Pacífico a Dídac Costa, rompía la orza de deriva de estribor, con lo también está sufriendo lo suyo, aunque no pierde de vista a Dídac, al que tiene por la proa.

De los 29 que partieron el 6 de noviembre de Les Sables, ocho ya han acabado de los 18 que quedan en competición.

Sígueme en facebook
Para leer las últimas noticias de Vela en Layline pinchar aquí