lunes, 5 de junio de 2017

El Land Rover no arranca

La tripulación del Land Rover BAR buscando el fallo en la vela ala. Foto: Gilles Martin-Raget

La Copa América que está haciendo el Land Rover BAR está siendo para olvidar. Todo lo bien que lo hicieron en las America’s Cup World Series que ganaron y gracias a esto partieron en la Louis Vuitton Cup Qualifiers con dos puntos extra con respecto al resto de Challengers; lo están haciendo mal a la hora de la verdad. Lo último ha sido la rotura de su vela ala que le obligó abandonar en el primer duelo de semifinales ante Emirates Team New Zealand y ya ni salir en el segundo, con lo que 2-0 para los kiwis casi sin bajarse del autocar.

El Land Rover BAR había levantado muchas expectativas, por su patrón Ben Ainslie y por tener uno de los presupuestos más importantes. Pero la verdad es que están decepcionando más que nadie, ya se retiraron en el primer Round Robin ante Team New Zealand y ahora lo han hecho a las primeras de cambio en semifinales por una rotura en el sistema de sus hidráulicos del ala.

Grant Dalton y Peter Burling ya sabían muy bien a quién se enfrentaban cuando eligieron a los británicos, al equipo más irregular de los dos Round Robin y que demostró más inestabilidad. Con estos dos puntos a cero, Emirates Team New Zealand le restan tres triunfos para pasar a la final de la Louis Vuitton Cup. Visto lo visto lo tienen fácil ante un Land Rover BAR que está fallando más que una escopeta de feria.

Una rotura es mala suerte, o a lo mejor no tanta. Estos barcos llevan tecnología aeroespacial. A mí no me gustaría volar en un avión que se rompe como lo ha hecho el Land Rover BAR. Tendrán que ponerse muy mucho las pilas si quieren aspirar a algo. Ciertamente para haber empezado así las semifinales les podían haber cedido la plaza a los franceses del Groupama, que seguro que la habrían aprovechado mejor.

Esto es como los coches de Fórmula 1. No me entra en la cabeza que no puedan acabar una carrera porque el motor no ha aguantado. Pues aquí es lo mismo. Puedes no acabar por una colisión u otra causa mayor, pero porque se rompan por ejemplo los hidráulicos, cuando hay un equipo de ingenieros y constructores de primer nivel, no lo entiendo.

La otra semifinal es la que enfrenta al sueco Artemis Racing y al SoftBank Team Japan. Por ahora igualdad absoluta, una victoria para cada uno. La primera para los de Dean Barker y la segunda para los de Nathan Outteridge. Sin duda mucho más igualada que la de los de la Commonwealth.